Pisarás una tierra sin fronteras y llegaras a donde tus sueños te lleven



miércoles, 5 de noviembre de 2014

Crónica del último dia en Egipto

Karnak
Salimos por la mañana del barco rumbo al complejo de Karnak, un conjunto de templos construidos por diferentes faraones en honor a la Triada de Tebas. Karnak que se alza imponente detrás de un camino de carneros a lado y lado; es el segundo complejo de templos mas grande del mundo. El dios Amon-Ra salia de este templo durante la época de la inundación en unas barcas por el Nilo con rumbo a Lúxor para visitar a su esposa. De vuelta volvían con las barcas al hombro por la avenida de las esfinges, de aproximadamente 4 km que une los dos templos y que aun hoy en día se puede ver.
Calle de Esfinges
Salimos de Karnak a un palacio de esencias. El 30% de lo que Egipto produce de esencias naturales extraídas de plantas y animales, se exportan, para que al mezclaras con alcohol se obtengan los perfumes que usamos, por supuesto los más populares y caros del mercado. Me hicieron un masaje con sándalo y menta y aprendí sobre las esencias medicinales y aromáticas más importantes, todo un descubrimiento en este lugar que no dejaba de sorprenderme.

Antes de salir al Cairo
 De ahí fuimos al templo de Lúxor, el ultimo templo que iba a visitar en este viaje. También fue construido por partes por diferentes faraones y por algunos pueblos que conquistaron Egipto. En algunas de sus paredes se puede ver como los cristianos cubrieron de yeso los bajorrelieves egipcios y pintaron escenas de su religión sobre las paredes del templo. Almorcé con Mohamed y me despedí de él, mi gran guía en el sur de Egipto.

Mi vuelo salia a las 6 así que tuve un par de horas para visitar un mercado y regatear a muerte algunas artesanías, porque en Egipto no hay precios fijos para esos productos y el valor de las cosas depende de cuanto quieran ganar ellos y de la cara que le vean a uno.

Habitación Churchill - Mina House
 Luego espere un rato en una cafetería y me llevaron a las 4 al aeropuerto para tomar el avión al Cairo.

Al Cairo llegue a las 7 y Amru me estaba esperando, fuimos al hotel a dejar las cosas y luego de comer algo me llevo al hotel más antiguo de Egipto, el Mina House donde se han quedado personalidades muy importantes del mundo entre ellos Churchill y Montgomery, en honor a quienes pusieron el nombre a las 2 suites mas importantes del lugar y que tienen vista privilegiada a las pirámides de Giza. Pude visitar la habitación de Churchill y dar un paseo por el lugar con una historia de mas de 100 años y una espectacular muestra de la arquitectura y decoración islámica. Con la suerte de que en el hotel me encontré con Hassan El Raddad actor de películas egipcias como "la señorita Mami".

Volví al hotel a empacar y el domingo muy temprano salio mi avión del Cairo a París para iniciar otra aventura en otro lugar del mundo. Solo me queda por decir: ¡Gracias Egipto por tanto!

martes, 4 de noviembre de 2014

Crónicas del tercer día de navegación por el Nilo

Anoche llegamos a Luxor, lo que antes era la ciudad de Tebas, el último destino de navegación por el Nilo y el último lugar que visitaría antes de volver al Cairo para tomar el vuelo a Madrid.

Salí a las 4 am en una van que me dejo en un embarcadero donde tome un barco que cruzo al lado occidental del Nilo. Otra Van me llevo a la esplanada donde estaban los globos para el paseo. En el viaje en globo conoci a Mauricio, un profesor de arquitectura de la universidad de Santiago de Chile, fue como mi guia en el aire.

Amanecer sobre Lúxor

Templos desde el aire


Arquitectura desde el aire

¡El viaje fue espectacular! Me quedan cortas las palabras para describir el paisaje y la sensación. Por un lado el sol saliendo y por el otro la luna ocultándose atrás del valle de los reyes sobre el desierto. Estuvimos 50 minutos volando y llenando los ojos de los verdes campos de Luxor y los majestuosos templos mortuorios de la orilla occidental.

Aterrizando en Globo
Después de un aterrizaje suave, en el que varios hombres ayudaron a amortiguar la bajada del globo, me encontré con Mohamed para empezar las visitas del día. Iniciamos con los colosos de Memnon, dos gigantescas estatuas que representaban al Faraón Amenofis III.

De ahí pasamos a el templo de Madint Habu, unico templo en la orilla de los muertos que alberga un palacio donde vivía el Faraón. Dedicado a la triada de Tebas: Amon Ra dios del sol, Mut dios del bien y la belleza y Hensu dios de la Luna; este templo fue construido por Ramses II.

Artesano de Alabastro
Fuimos a un taller de piedra, donde aprendí como hacen las principales artesanías de Alabastro, granito rosado y lapislázuli.

La siguiente visita fue el valle de los Reyes, lugar donde se encuentran escavadas las tumbas de los faraones. De esta parte del viaje no hay fotos porque esta prohibido tomar fotos en el lugar. Visite la de Ramses 9 donde pude ver el ataúd de piedra que contenía la momia y las escenas en bajorelieve de las paredes y el techo de la tumba aun con sis colores originales. Luego pasamos a la tumba de Ramses 3 y de Tuthmosis 4.

Contrastes de Lúxor
Volvimos al barco para almorzar y descansar. A eso de las 4 de la tarde tome una carroza para dar un paseo por la ciudad, en medio de un sol caliente que le daba un brillo especial al paisaje.

Lúxor esta lleno de campos donde se puede ver a la gente trabajando los sembrados o cuidando a sus animales. Es muy verde y hay un contraste muy especial entre el río, el desierto y estas tierras fértiles donde se cosechan cocos, mangos y los principales cereales de los cuales se abastece la población.

Danza Tanora
Pasamos por un mercado egipcio (no un mercado para turistas) donde vi como vive la gente realmente en esta ciudad y por distintos barrios de clase media y baja. Los niños al verme pasar siempre saludaban levantando sus manita y gritaban "halo" (hello). Fumamos narguile en un café tradicional, después de tomarnos un rico jugo de naranja y volvimos a pasar la ultima noche en el barco.

 Disfrutamos de un espectaculo de danza del vientre y danza Tanora....se acerca el dia de dejar estas hermosas tierras

domingo, 2 de noviembre de 2014

Cronica del segundo día de Navegación por el Nilo

Templo de Kom Ombo
El barco prendio motores a eso de las 4 de la mañana rumbo al templo de Kom Ombo. A las 8 despues de desayunar bajamos en este templo, dedicado al Dios Zobek, Dios Cocodrilo.

Templo de Edfu
El templo funcionaba como hospital y como lugar de partos. Las paredes del templo contenían jeroglíficos con anotaciones de remedios y procedimientos hechas por los sacerdotes. Ademas es uno de los templos egipcios en que hay un nilometro construido, utilizado para medir el nivel del río.
En Kom Ombo se  encontraron en las excavaciones algunos cocodrilos momificados que pueden ver.

De ahí emprendimos un espectacular viaje hasta la ciudad de Edfu. Tuve tiempo libre para relajarme y escribir mi diario de viajes, mientras disfrutaba de un rico jugo de fruta en el barco.

Después de almuerzo el barco paro de nuevo y fuimos al templo de Edfu en carroza. Este templo es uno de los mejores conservados de Egipto y esta dedicado al Dios Horus, el Alcón, principalmente.

Edfu
En las paredes se encontraban las recetas de los perfumes que hacían los egipcios ademas de muchas escenas importantes de la vida de los Tolomeos, ya que este es un templo greco-romano. El templo fue ocupado por los cristianos y la parte de afuera esta muy destruida, ya que intentaron borrar las caras de los personajes de las escenas hechas con por los egipcios ya que los consideraban paganos.

Orillas del Nilo
Orillas de Nilo
Atardecer sobre el Nilo

Anochecer sobre el Nilo

De ahí volvimos al barco y tuve la oportunidad de ver un espectacular atardecer mientras navegábamos. Hay poblados en las orillas donde se ve a la gente trabajando la tierra, pescando y en sus casas haciendo distintas labores. El Nilo es alucinante, lleno de vida en sus orillas. Ademas hay pájaros, burros y algunos búfalos bañanadose en las aguas del imponente río.

Pescadores en el Nilo
Después de la comida cruzamos la esclusa de Esna, algo parecido al canal de Panamá, pero en el rio Nilo. El barco bajo 7 metros. Tuvimos una fiesta en el barco en la cual demostré que mis habilidades para bailar música Árabe son nulas, pero estuvo muy entretenida a pesar de la improvisación en mis pasos. Me acosté porque madrugaba para la siguiente aventura

sábado, 1 de noviembre de 2014

Crónica de primer día de navegación en el Nilo

Presa de Aswan
El día empezó a la 1:30 am pues a las 2 salia mi camioneta hacia el aeropuerto para tomar el avión que me llevaría a la ciudad de Aswan, al sur de Egipto. El avión aterrizo a las 6 y me encontré con mi guía en el sur, Mohamed.

Del aeropuerto salimos para la gran presa de Aswan o Asuan, una maravilla de la ingeniería que permitió a los Egipcios controlar las crecidas del río Nilo en el verano para proteger los templos y a los habitantes que estaban en las orillas. Ahora en la gran presa de Aswan hay una hidroeléctrica que produce el 2% de energía de la zona, aunque en otra época producía mas. Al otro lado de la presa se encuentra el lago artificial Nasser, de 500 km de extensión y que va hasta Sudan. Allí es el único lugar donde se encuentran los cocodrilos que antes estaban en el Nilo.
Orillas del Nilo
Salimos de ahí para una cantera de granito, donde vi como era la técnica utilizada por los egipcios para cortar las piezas de los templos y los obeliscos. Ahí vi un obelisco inacabado y como alrededor hacían huecos donde metían troncos de madera de Sicomoro y los humedecían con agua hasta que por la presión explotaban y hacían un corte perfecto.
Mohamed me llevo al barco-crucero Miss Esadora a hacer el check in y a dormir un poco. A la 1 almorcé y a las 2 nos fuimos a dar un paseo en Faluca, unas barcas de vela típicas de esta zona del Nilo.

Con Jimmy camino al poblado Nubio
El paisaje del oasis, el desierto y el Nilo es espectacular. Hay muchos pájaros y barquitos pesqueros. En las orillas se levantan casas, grandes hoteles y pequeños poblados donde hay caballos, burros y búfalos, los hombres visten túnicas o shilabas.

Luego cambiamos a una lanchita a motor que nos llevo a una orilla cerca de un poblado nubio. Ahí tome un camello llamado Jimmy, en el cual galope por el Sahara. Ahí llegue a un poblado de casitas azules con cúpulas, donde viven las familias nubias.
Selfie con Jimmy

La casa nubia tiene un patio central con cocodrilos y las habitaciones principales dan a ese patio. El padre preparo un té mientras la hija me hacia un tatuaje de henna. Me quede un rato conversando con Mohamed y luego el padre saco un cocodrilo para tocarlo. Salimos de ahí y afuera vimos a un peregrino de los que van a la Meca o Hag fumando Narguile y conversando con gente del pueblo.

Hag
Tatuajes en Henna

Luego salimos de vuelta a la otra orilla en el barco a motor, en el que fuimos sentados en unas sillas en el techo del barquito y donde disfrutamos el atardecer sobre el Nilo. 

Tomamos una carroza tirada por un caballo que me llevo a conocer las calles de Aswan, que aunque es mas colorido y verde que el Cairo es más pobre y tiene mucha basura,se ven cabras escarbando las montañas de deshechos en las calles y los enfermos tirados en sus colchones que en las horas en las que suenan los cánticos de las mezquitas se arrodillan para rezar. 

Hallo
Mercado de Aswan
Tienda de Especias Aswan

Mohamed me llevo a una tienda de especias donde me iba volviendo loca. Allí le preparaban a uno mezclas especiales  y luego de vuelta al barco para descansar, escribir mi diario de viajes, probar la cerveza egipcia y dormir hasta el otro día.


¡GRACIAS A LOS QUE ME LEEN! Y anímense a viajar, porque no hay mejor forma de quitarse los prejuicios, de aprender y de disfrutar la vida que viajando. ¡Mañana seguimos con las crónicas desde el Nilo! Abrazos.

viernes, 31 de octubre de 2014

Iniciando la aventura en Egipto

Después de un vuelo de 5 horas de Madrid al Cairo en el que me fui hablando con los nuevos embajadores de Perú en Egipto, pise África.

El Cairo es inmenso y hay un trafico terrible al que se suman los 22 millones de personas que cruzan la calle como locos, no hay semáforos, ni puentes peatonales, ni pasos de cebra...¡es una locura!.

El encargado de la agencia, Amrito, me explico todo acerca de la ciudad y del tour que tomaría por Egipto, también me llevo a comprar una sim para mi celular, pues la gente en casa, estaba un poco preocupada de que estuviera viajando sola por ese país.

El tipo que nos atendió hablaba solo árabe pero sabia perfectamente quienes eran James Rodríguez y el Pibe Valderrama, me alegro saber que eso empiece a ser lo que la gente recuerda de Colombia en el exterior.

Con mis guías Bito y Amru y el vendedor de Vodafone
El día siguiente empezó a las 6:30 am. Después de desayunar en el hotel conocí a mi guía local, Bito, que me explico todo sobre Egipto, la religión, la política, la economía, algunos hitos históricos y culturales, ademas me sirvió de fotógrafo. Bito aguanto todas las preguntas que le hice ya que era la única persona haciendo ese tour en este momento.

En resumen tuve guía, una van y un casi guardaespaldas solo para mi. Visite las pirámides de Giza donde cumplí mi sueño de montar en camello, luego la Esfinge y el templo bajo. De ahí salimos para un museo del papiro donde aprendí como se hacia el papiro desde el momento en que se corta la planta.
Paseo en Camello por las pira mides de Guiza
Nuestra visita continuo con la visita a la Ciudadela de Saladino, una fortaleza militar muy importante del Cairo y ahí la Mezquita de Alabastro (que es la primera mezquita a la que entro y huele a pata), toda construida en este material. Luego visite el museo del Cairo donde pude ver los tesoros de la tumba de Tutankamon.

Piramides de Guiza
Con Amru y Bito 

Almorcé comida típica en un restaurante-barco en el Nilo y fui al mercado de Khan el Khal Ili a tomarme un delicioso café con cardamomo. Al final pase la noche en un café Cairota con mis guías y una pareja de argentinos que conocimos ahi, fumando narguile y tomando algo.

El Cairo
Al día siguiente me levante un poco mas tarde porque estaba muy cansada y necesitaba descansar un poco. A las 10:30 salí con Amru a caminar. Yo tenia muchas ganas de ver el Cairo a pie, de descubrir sus calles, de ver que hacia la gente y como era la vida de la ciudad mas grande de África y él muy amablemente se ofreció a acompañarme todo el día. Tomamos un taxi hasta la orilla del Nilo y de ahí caminamos mientras se alzaban hoteles lujosos y edificios importantes como la torre del Cairo.

Bailando en el Markeb
Después de un rato de caminar junto al Nilo bajamos a un pequeño barco a motor llamado Markeb. Los Markeb son famosos porque son unos barcos que dan una pequeña vuelta al Nilo y adentro hay música para que la gente baile. En el que fuimos había muchos jóvenes estudiantes que se habían escapado del colegio para ir ahí a bailar. Después de ese tradicional paseo Cairota seguimos caminando por el centro de El Gran Cairo, el esplendor de épocas antiguas se ve en las fachadas de los edificios de estilo Europeo, hoy un poco olvidados y amarillentos por la arena del desierto. La gente se detiene en cafeterías en la calle para charlar y a tomar algo.
Bebida de Caña de Azucar

Las Calles del Cairo
Casa Scout El Cairo
Probé una bebida de caña de azúcar llamada Asir kasab, que no me gusto mucho. Luego nos dedicamos a buscar la casa Scout, toda una odisea porque acá no son muy populares y era difícil explicarle a los transeúntes que era lo que buscábamos, hasta que por fin en una fachada encontramos la flor de Lis y entramos. Allí nos atendió muy amablemente el Jefe Scout Nacional de Egipto. Amru hizo de traductor porque él señor no sabia español y hablaba muy poco ingles. Nos tomamos un té y nos contó que este año cumplen los Scouts de acá 100 años y que hubo presidentes y reyes muy famosos de Egipto que fueron Scouts.
Las Calles del Cairo
De ahí salimos a almorzar Koshari, un plato vegetariano a base de 4 carbohidratos (garbanzo, pasta, arroz y fideo). Pasamos por un café tradicional de un barrio popular a tomar mas té con Bito y ahí revise mi vocabulario en árabe con ellos para que me corrigieran.
Koshari
Por la noche volvimos a Giza para ver un espectáculo de luces y sonido en las pirámides antes de volver al hotel a dormir un poco, pues a las 2 am llego la camioneta por mi, rumbo al aeropuerto para tomar el vuelo a Aswan.
Show de luces en las piramides

jueves, 26 de diciembre de 2013

10 lugares que no estan en los mapas para visitar en Madrid

Cuando decidí que me iba a vivir a Madrid, no tenía expectativa alguna de la ciudad. Había estado casi un año antes y aunque si bien me parecía muy bonita, sentía que en comparación a otras ciudades Europeas a Madrid le faltaba algo de magia. Madrid no tiene un monumento como la Torre Eiffel o el Coliseo Romano, tampoco grandes complejos turísticos; pero si hay algo que evidentemente tiene en cada calle, cada esquina, cada local, cada historia; es MAGIA! Y yo estaba muy equivocada al pensar que era una ciudad que podría pasar desapercibida. Es por eso que después de haber vivido 10 meses en Madrid, realizo este TOP 10 de lugares que no están en el mapa turístico, pero que en mi opinión son los mejores lugares para encontrar la verdadera esencia de Madrid.

Número 1: Escondido en la Calle Hileras (una de las callecitas que desemboca en la peatonal Arenal) se encuentra La Coquette Blues Bar. Este pequeño recinto que pasa desapercibido y que desde afuera se ve un poco tenebroso es el mejor lugar para deleitarse con el mejor Blues y Jazz de Madrid. En un ambiente tenue, atendido por amables y bohemios meseros se puede disfrutar en la noche madrileña espectáculos casi privados con grupos y artistas de diferentes rincones del mundo. La cerveza es un poco cara, pero compensa el plato de semillas de girasol que dan por la compra de ella, para pasar una noche excelente al mejor ritmo. De lunes a jueves hay presentaciones en vivo. Definitivamente este es un imperdible!

Número 2: Después de pasar por la Coquette, podemos caminar por Arenal, hasta encontrar la Iglesia de San Ginés. Justo al lado del Teatro Joy se encuentra el Pasadizo San Ginés y al fondo la Chocolatería que lleva su mismo nombre. Esta chocolatería es el lugar perfecto para disfrutar de los mejores Churros con Chocolate de Madrid. Además de ser la más antigua de la ciudad y de haber sido visitada por grandes personalidades del mundo entero, está abierta las 24 horas del día, razón por la cual es un lugar genial para desayunar o para ir a pasar el efecto de las cañas.

Número 3: Un lugar para enamorarse, el Jardín del Príncipe de Anglona, o Jardín de los enamorados. Es un pequeño jardín ubicado en la Plaza de la Paja, hace parte de lo que antes fue el palacio del Príncipe de Anglona. Este lugar escondido y perdido en medio de los edificios de La Latina, es un lugar perfecto para ir a hacer un picnic o a tomarse algo con alguien especial, mientras se disfruta de la paz y la calma que transmite el lugar. Cierra a las 5 de la tarde.

Número 4: Un laberinto, una fuente, pasajes de estatuas, gente caminando y un poco de música es lo que compone la plaza de Oriente, ubicada frente al palacio Real. Con sus pequeños jardines, sus masajistas chinos y los músicos tocando en las esquinas es un lugar perfecto para sentarse a ver pasar la gente, tomarse un descanso, disfrutar de la tranquilidad que no tienen otras plazas de la ciudad y de hermosas vistas del palacio (de noche con su color blanco que contrasta sobre el cielo oscuro).

Número 5: Si tuviera que describir la pluriculturalidad de Madrid en una calle diría que Fuencarral, a pesar de estar llena de tiendas de ropa y de moda, es una de las calles donde más se puede disfrutar de la esencia de la ciudad. Aunque a veces el paso se dificulta por la cantidad de transeúntes, es una calle que ofrece muchos contrastes y que en parte deja al descubierto un poco de la diversidad de personas que uno puede encontrarse en una capital Europea. Es posible encontrarse con grupos de música callejeros, como el grupo Ernest (recomendadisimo) y disfrutar de un rato de buena música. También es el lugar de paso de los de los hermanos Emilio y José Alcázar, los "Heavis de Gran Vía", personajes míticos del centro de Madrid.

Número 6: El Café Kino ubicado en la calle Olivar 17, en pleno barrio de Lavapiés, es un lugar perfecto para disfrutar de uno de los mejores cafés de Madrid, junto a un ambiente tranquilo para trabajar o disfrutar con los amigos. Ofrecen una gran variedad de productos de panadería y pastelería que están muy ricos y que son de buen precio. Además, el café Kino es el escenario para disfrutar en una pequeña salita de cine con sofás y sillones, de excelentes muestras del séptimo arte. Kino es ambiente, es cine, es una excelente atención a los clientes y un lugar para pasar el rato en medio de un barrio multicultural de Madrid.

Número 7: Si uno quiere disfrutar de una gran variedad de cervezas artesanales traídas de diferentes rincones del mundo, en un solo lugar, debe ir sin duda alguna, al Mercado de San Fernando en Lavapiés. Ubicado en la calle embajadores 41, este mercado cuenta con una tienda de cervezas artesanales del mundo, atendida por su propietario, un hombre muy “majo” que puede pasar hora explicándole a uno, los secretos y misterios de la cerveza. Está ubicado en una zona muy interesante para caminar y vale la pena pasar antes de las 5 de la tarde (hora en la que cierran) para disfrutar de una “caña” diferente.

Número 8: Uno de los mejores lugares para ver el atardecer en Madrid es el jardín que queda justo al lado de La Real Basílica de San Francisco el Grande, en la calle Plaza de San Francisco s/n en el barrio La Latina. Es un pequeño espacio a un costado de la iglesia, desde donde se tiene una buena vista de la ciudad y se puede uno sentar a tomarse algo mientras disfruta del aire libre y del sol cayendo sobre los edificios. Adicional a este jardín, uno puede caminar por el parque que hay justo debajo de la cuesta en donde se encuentra el mismo y perderse por los pequeños caminos, en los que se puede disfrutar de la naturaleza y de un paseo entretenido, hasta llegar al viaducto.

Número 9: Otro lugar lleno de movimiento y color es la calle Huertas. Ubicada en el barrio de Las Letras, donde se reunían los literatos y artistas de Madrid. Es una de las calles mas concurridas del centro de la ciudad porque esta llena de bares, discotecas y restaurantes, en donde uno puede disfrutar de un trago, bailar o comerse unas tapas. La oferta es variada y hay opciones para todos los gustos. Es un lugar lleno de vida e historias que están contadas en el pavimento que va desde la plaza del Ángel hasta la fuente de Neptuno.

Número 10: El Basha es una tetera ubicada en la Plaza de Matute, 7, justo al lado de la Calle Huertas. Es uno de los lugares en Madrid donde se puede vivir y experimentar el ambiente árabe en todo su esplendor. Atendido por extranjeros y decorado al mejor estilo árabe, el Basha es un lugar perfecto para probar una cachimba y algo de comida tradicional oriental, en un país que históricamente tuvo mucho que ver con la cultura Morisca. Los meseros, no hablan mucho español, pero son bastante amables y se hacen entender. Recomiendo el Hummus y el té de Cardamomo (normalmente los tés los sirven con azúcar, así que es mejor advertir antes si a uno no le gusta).

Bonus: La taberna Pompeyana ubicada en la Calle Alvarez Gato 5, es una de las tabernas mas baratas de la zona del barrio de las letras. Las porciones de tapas (paella, quesos, jamones, cosido, patatas) que dan con la deliciosa Sidra de la casa o con las cañas son muy generosas. El ambiente es muy agradable y los meseros muy amables!

martes, 2 de abril de 2013

Aventura por los Balcanes

“El que no sale nunca de su tierra está lleno de prejuicios.” Carlo Goldoni (1707-1793) Dramaturgo italiano.


“Los viajes sirven para conocer las costumbres de los distintos pueblos y para despojarse del prejuicio de que sólo es la propia patria se puede vivir de la manera a que uno está acostumbrado.” René Descartes (1596-1650) Filósofo y matemático francés.



Tren Cama de Rumanía a Bulgaria


Me encanta cuando decido viajar y la gente empieza a decirme que tenga cuidado con esto, que tenga cuidado con aquello, que en ese país roban, que allá lo estafan a uno, que hay que vigilar todo por si acaso, que la gente en tal lado no es amable, que en tal otro no le ayudan a uno; me encanta que la gente juzgue tanto, por el simple hecho de que eso me hace dar más ganas de ir a ver si sus prejuicios son reales.

Normalmente termino por descubrir que son eso, prejuicios y me pone a pensar que a lo mejor si mis amigos o la gente que me conoce (que no son de donde yo soy), que me ha abierto las puertas de sus casas y de sus vidas (aun sabiendo que soy colombiana), me hubiera juzgado por la historia y las condiciones socio políticas de mi país, hoy no tendría muchos recuerdos de momentos vividos con gente maravillosa.

Empiezo con esa reflexión sobre los prejuicios que tenemos sobre la gente de otras sociedades y sobre esos lugares y países de los cuales no conocemos demasiado, o conocemos lo que los medios generalizan, porque básicamente mi viaje se trataba de ir a descubrir que la gente buena puede estar en cualquier rincón del planeta y que los destinos más desconocidos son aquellos que nos pueden traer más enseñanzas para la vida, porque caminar por ciudades en las que conviven diferentes culturas nos hace más tolerantes y porque aprender a respetar nos ayuda a estar en equilibrio con el mundo que nos rodea.

Atardecer en el Tren
Mi viaje por Rumanía, Bulgaria y Turquía fue un respiro a la agitada vida que llevo en Madrid y un espacio para descubrir que el mundo es más pequeño de lo que pensaba, que no hace falta demasiado dinero para comerse el mundo y que un poco de voluntad y buena onda son la dosis perfecta para salir a caminar.

Salimos el sábado 23 de marzo, después de unos días difíciles en cuanto a trabajo y a convivencia, porque la rutina suele hacer eso con uno, nos lleva a los extremos del cansancio y el stress, y esos lugares son propicios para que resultemos sintiéndonos un poco mal. Sin embargo, arriba del avión ya íbamos de paseo y los malos momentos se quedaron en tierra junto con las responsabilidades, el trabajo y las preocupaciones. Ahora solo había tiempo para volar, o más bien para recorrer el Europa del Este y una pequeña partecita de Asia por los raíles de los trenes.

Pagando en Caru Cu Bere
Podría detenerme a contar que hicimos en cada ciudad, que conocimos, que visitamos y que fue lo que más me gusto, de hecho así había empezado a escribir esta crónica; pero después pensé que eso iba a ser muy extenso y que además por tratar de acortar a lo mejor iba a obviar detalles fundamentales de los lugares que visite. Más bien he decidido contar un poco sobre cada país y las cosas nuevas que descubrí en el viaje, para lo demás están las fotos y porque no una que otra charla con una cerveza o unos mates.

Empezando por Rumanía lo que más me sorprendió fue la belleza de las iglesias ortodoxas, su arquitectura y esa espiritualidad que se siente cuando entra en ellas, que no había sentido en ningún otro tipo de templo religioso antes. Debo confesar que sabía muy poco sobre esta rama de la religión y por las noches de regreso al hostal nos sentábamos en internet a averiguar cosas sobre los ortodoxos. Por ejemplo, la hostia no es como en la religión católica, es pan. En las iglesias Ortodoxas no hay sillas, la gente ora de pie o arrodillada y cantan más de lo que se canta en una misa católica.

Recomendadisima (y muy barata) la comida en el restaurante Caru Cu bere, justo en el centro de la ciudad y muy cerca de una iglesia Ortodoxa chiquitica llamada Stavropoleos , de las más lindas que vimos en el viaje.

Iglesia Ortodoxa de Stravropoleos

Me sorprendió saber que una ciudad como Bucarest tiene el segundo edificio gubernamental más grande del mundo (y se ve desde la luna, según nos dijeron), y que es uno de los atractivos turísticos más importantes del país, aunque un poco desconocido para el resto del mundo; los rumanos se sienten muy orgullosos de su parlamento. En Rumanía la gente no sabe mucho de Latino América, y de Colombia lo que saben es mínimo; sin embargo, la mayoría de los rumanos que saben español, lo saben gracias a las novelas latinoamericanas que pasan por TV y quieren escuchar y conocer más sobre el otro lado del charco. La gente es amable, abierta y respetuosa. Se queja un poco de los bajos sueldos que tienen en comparación al resto de Europa, pero en medio de toda Rumanía es un país bastante más barato que los demás países de la Unión Europea.
Parlamento de Bucarest

Por otro lado está la magia de los castillos, las historias de los bosques de Transilvania y claramente la historia de Drácula el empalador, que son simplemente fascinantes y mágicos. Visitamos 3 castillos con un excelente guía rumano que además de explicarnos sobre estas maravillosas edificaciones, nos contó su visión sobre la gente de su país y nos contextualizo sobre la situación del mismo.

En Bucarest nos quedamos en "Friends Hostel", muy cercano a la estación de tren, en una zona muy bien comunicada y segura a pesar de estar cerca de un barrio gitano. Allí conocimos a Steve y a Andrea, dos de los chicos del personal que se portaron increíble con nosotros y nos ayudaron en todo. Muy recomendado, limpio y de buen precio. **nos gusto tanto que a la vuelta regresamos al mismo**

Castillo de Rasnov
Castillo de Bran
Castillo de Peles
Centro Histórico de Brasov
La ciudad construida en tres niveles
Nos quedamos en el "Gabriel Hostel", atendido por su dueño. A excepción del auto con el que nos llevo a hacer los toures que era un poco viejo e inseguro (y Gabriel manejaba muy mal) es un excelente lugar para disfrutar de Brasov.

Si bajamos un poco más llegamos a Bulgaria, no sin haber tenido un contratiempo con los trenes y haber esperado 8 horas a que el tren llegara porque había nieve en las vías (¿primavera? Ja! No creo que haya llegado aun).Su capital se levanta sobre tres niveles de construcciones, pues los búlgaros son un pueblo que ha decidido respetar sus orígenes y han construido las ciudades preservando las ruinas de los antiguos asentamientos que hubo en el territorio. Es así como ahora en Sofía están intentando construir la segunda línea del metro y en agosto se encontraron restos de la ciudad romana de Serdica. La línea ahora hará una pequeña curva por otro lado, pues las ruinas no se trasladaran ni se moverán de su lugar original, y así mismo podemos hablar de las antiguas iglesias, de la única mezquita, la sinagoga, los edificios soviéticos y los baños termales públicos.


Catedral de Sofía - Alexander Nevsky
Si hablamos del idioma podríamos decir que en Bulgaria fue donde más trabajo nos costó comunicarnos, pues las cosas suenan de una manera y se escriben de otra, los búlgaros usan el alfabeto cirílico, muy parecido al griego y es un lío encontrar el nombre de una calle. Por suerte la gente es tan amable que de alguna manera te da las indicaciones para que llegues al lugar que buscas. Eso si, hay que tener un poco de cuidado, porque los Búlgaros niegan con la cabeza para decir “SI” y asienten para decir “NO”, al contrario que el resto del mundo.

Huevo de la Felicidad
Señalización en Cirilico
En Sofía perdimos un día por el atraso del tren, sin embargo la noche que pasamos nos quedamos en el "Hostel Mostel" donde tuvimos prácticamente un apartamento para nosotras solas. Aprovechamos para recorrer la ciudad con el Free Walking tour que nos dio una pincelada bastante completa de la capital Búlgara. Pueden comprar muy barato perfumes, jabones y cremas de Rosa Mosqueta, es típico de esta zona de Europa del Este.

Antiguos Baños Turcos de Sofía

Mar Negro - Varna
El mar negro estaba completamente helado, a pesar del sol y el calor que hacia, pero los días que pasamos en Varna, al este de Bulgaria nos sirvieron para darnos un descanso de las largas caminadas y jornadas que habíamos tenido en Turquía. Descubrimos más cosas interesantes sobre la cultura búlgara, como que son famosos por la rosa mosqueta y fabrican productos de todo tipo en base a ella. Y no podemos dejar atrás la comida, muy barata y tal vez de lo más rico que comimos en todo el viaje. ¿Por qué los restaurantes búlgaros no son famosos en otros países?

Llegamos a Turquía, específicamente a Estambul, después de compartir con unos españoles que conocimos días atrás en Bucarest. Justo en el tren en medio de una conversación muy interesante y de estar jugando trivia, nos dimos cuenta que también eran Scouts…A esto venia un poco lo de que el mundo es más pequeño de lo que pensamos.

Torre Leandro - Parte asiática de Estambul
Podría escribir un libro detallando cada cosa sobre Estambul, la ciudad que une dos continentes. Intentare ser breve porque este lugar me fascino y creo que volvería una y otra vez y no me cansaría de caminar por lo que alguna vez fue Constantinopla.
Bazar Egipcio de Estambul
Mezquita de Sehzade - Interior
Mezquita Azul
Los turcos son personas excelentes, saben cómo tratar al turista y siempre están dispuestos a ayudarle a uno, a conversarle, a explicarle algo o simplemente a saludar con una sonrisa que reconforta mientras uno pasea por las calles de Estambul. La visión que tenia de ellos mejoro un montón con esta visita, pues a pesar de ser una cultura que ha sufrido muchos cambios y que en sí misma es muy diferente y variada, los turcos son personas capaces de enseñar grandes lecciones de tolerancia y respeto. Al que cree y al que no, al que va vestido de una manera o de otra, al que es de una raza o de otra se le respeta y se tolera su forma de ver el mundo. Siempre están invitando a que uno conozca cómo funciona la ciudad, como se vive la religión, y como es la historia de este pueblo, pero uno jamás siente que lo estén forzando o presionando a ser como ellos. En Estambul o uno abre la mente a descubrir cosas nuevas o la misma ciudad lo hace por uno.

Cuerno de Oro
Los colores del mercado, el cuerno de Oro, el Bósforo, el Mármara, las mezquitas, el humo de las narguiles, los bazares, los frutos secos, los jardines florecidos de tulipanes, las calles llenas de turistas, los comerciantes, los vendedores que te dicen: “creo que tienes hambre, ¿no quieres ver la carta?”, los cantos del Corán, la historia en cada esquina y unas ganas locas de no dejar ese paraíso….Eso es Estambul.

En resumen esos fueron los 15 días de viaje por Europa del Este y un pedacito de Asia. No puedo acabar esta nota sin agradecer a Diani, que fue una excelente compañera de viajes “Muy Warrior”, que cantaba conmigo por las calles y que se animo a aventurar por estos lugares desconocidos. También y aunque la mayoría no habla español hay que agradecer a la gente que conocimos, que nos tendió la mano, nos regalo té, se sentó a conversar con nosotros y nos ayudo en algún momento del viaje. Aun queda mucho mundo por descubrir…
Palacio de Domabace

“El verdadero viaje de descubrimiento no es buscar nuevas tierras, sino mirarlas con nuevos ojos.” (Voltaire)