Pisarás una tierra sin fronteras y llegaras a donde tus sueños te lleven



sábado, 2 de abril de 2016

Empezando a soñar con La India

Preparar un viaje es muchas veces más importante que el viaje mismo. Los viajes nos transforman, nos mueven, nos vuelan la cabeza. Los viajes nos llenan de preguntas, nos hacen cuestionarnos sobre la vida que llevamos y nos obligan a abrir los ojos a las cosas nuevas.

Si bien, el fin mismo del viaje es el viaje, el antes y el después son fundamentales para completar el aprendizaje que nos deja el hecho de viajar. Preparar y decantar, son las claves de aprovechar el viaje.

Como estoy a puertas de irme a la India, después de haberme ganado un viaje en un concurso, que sincrónicamente fue a la India, un destino que estaba deseando conocer hace muchos años, he empezado a preparar mi viaje más o menos con 100 días de anticipación.

Pero un viaje no es solo reservar vuelos, hoteles y buscar que queremos conocer. Viajar va más allá del mero hecho de conocer. Cuando viajo, me encanta leer sobre las costumbres del país al que voy, sobre la política, sobre la religión, sobre la economía. Me gusta llenarme de preguntas, para llegar y preguntar ¿Y esto como funciona? ¿ Y usted que opina de su presidente? ¿Se considera usted Feliz? ¿Qué le falta a este país para ser un país mejor?...

Por eso, he empezado a preparar mi viaje a la India leyendo algunos libros, sobre todo los que escribió Dominique Lapiere y Javier Moro, quienes en varias oportunidades visitaron este país y escribieron novelas y libros documentales de sucesos muy importantes para la India.

Además he empezado es cuchar los programas grabados de Diana Úribe sobre la India. Ella es una historiadora Colombiana que tiene un programa radial que se llama “La Historia del mundo”. Los capítulos están en Youtube y es muy entretenido escucharla hablar sobre los distintos aspectos que han forjado la nación India. https://www.youtube.com/watch?v=PsalIysnT1g

Adicional a esto, decidí aprender 100 palabras en Hindi (algo parecido a lo que hice cuando viaje a Egipto que aprendí árabe). Esto con el fin de poder comunicarme con la gente de la India, por entenderlos un poco mejor, por aprender como usan el idioma y por descubrir de donde vienen ciertas palabras parecidas a las que usamos en español.




Hay muchas formas de viajar, viajar desinformado también esta bueno (algunas veces y para algunos destinos). Pero en mi opinión, los grandes países, requieren de una preparación previa importante para que podamos disfrutarlos más y aprovecharlos mejor.


Se viene #LithaEnLaIndia #LaIndiaen100Palabras


martes, 12 de enero de 2016

Viajar sola/o

Algunas personas piensan que viajar solo no es tan entretenido como viajar acompañado; sin embargo, el hecho de viajar solo puede ser muy enriquecedor para la vida del viajero y puede convertirse en una experiencia más emocionante e interesante que viajar acompañado. 

Si bien viajar con alguien implica tener alguien con quien compartir lo que nos pasa, alguien con quien contar en caso de algún accidente o algún problema y alguien con quien recordar nuestro viaje; también puede resultar siendo un arma de doble filo, pues podemos encontrarnos con una persona que no comparta el mismo gusto por el mismo tipo de viaje que a nosotros, alguien que no tenga nuestro mismo presupuesto o parecido y resultemos en problemas de plata, alguien con quien sea difícil tomar decisiones, alguien problemático, alguien que siempre se pierda o alguien que con quien convivir se convierta en un martirio y opaque todas las cosas buenas que tiene un viaje.

Por esas razones, es que antes de viajar con alguien debemos intentar encontrar a una persona que esté en “el mismo canal” que nosotros, pues así va a ser más fácil y más agradable la experiencia. Si encontrarla es difícil, podemos considerar la opción de viajar solos, que trae muchos beneficios que serán expuestos en este post.

Viajar solo nos da el beneficio de ir al lugar que queramos cuando queramos. Nosotros mismos nos adueñamos de nuestro tiempo y de nuestro itinerario y no tenemos que estar preguntando todo el tiempo a otros si tienen ganas de ir a x sitio o si tienen ganas de hacer x actividad. Viajar solo nos permite trazar nuestra propia ruta, caminar al ritmo de nuestro propio paso, contemplar cuando sea  necesario y correr cuando la situación lo amerite.

Otra de las grandes oportunidades que tenemos cuando viajamos solos es la de conocer gente más fácil. Cuando estamos acompañados nos sentimos muy seguros y como no todo el tiempo podemos expresar lo que sentimos o decir lo que pensamos es menos probable acercarnos a otras personas. 

Cuando uno viaja solo la necesidad de comunicarse con otros se convierte en algo fundamental, por lo cual el viajero empieza a tener conversaciones con otros viajeros o con personas del lugar que visita y eso lo ayuda a sentirse bien, a conseguir amigos, a sentirse acompañado y a conocer más sobre el lugar en el que esta o sobre otros lugares del mundo.

Cuando uno viaja solo tiene la oportunidad de probarse a sí mismo, de descubrir como actúa en ciertas situaciones y sensibilizarse más ante las cosas que nos rodean. Un viajero que recorre un lugar por su cuenta puede descubrir en lo que le pase nuevas cosas sobre su vida y sobre sí mismo, haciendo de el viaje más que una experiencia de disfrute, una oportunidad para el crecimiento personal.


Un viajero que viaja solo, tiene la posibilidad de mostrar a través de su mirada y sus experiencias como es un lugar, incitando a otras personas a seguir sus pasos y a viajar 

viernes, 2 de octubre de 2015

El Final, donde todo empieza. Viaje a Ushuaia – El Fin del Mundo

Este fue un viaje inesperado, una aventura en la que termine embarcada por las vueltas que da la vida. Mi pasaje de ida a Buenos Aires, en donde me iba a establecer del todo, incluida un tramo ida y vuelta a cualquier lugar de Argentina. El destino que elegí, fue Ushuaia.

Panorámica de Ushuaia

Allí llegue a parar donde amigos de amigos, todos Scouts, que me recibieron calurosamente y me abrieron las puertas de su casa durante los 4 días que pasaría en el fin del mundo.

Desde el Puerto
La primavera no había llegado a Ushuaia, pero no fue un impedimento para disfrutar de esta ciudad patagónica.

Ushuaia es una ciudad pequeñita, pero muy acogedora, con una calle principal llena de comercios, donde se destacan los restaurantes que venden Cordero Patagónico o Cordero Fueguino y algunos lugares donde venden artesanías de la zona.

Taberna Dublin
En general no es barata pero vale la pena hacer excursiones, visitas y disfrutar de un paseo al faro del fin del Mundo. En cuanto a comida hay que probar el cordero (es un poco grasoso), la centolla y por supuesto disfrutar de unas deliciosas cervezas artesanales en la taberna Dublín.

Los museos son muy interesantes, en especial el museo del Presidio, donde se puede ver la estructura de la antigua cárcel que funcionaba allí, como vivían los presos que construyeron el ferrocarril y de cómo funcionaba la ciudad más austral del mundo en el pasado.

El museo del Fin del Mundo no es muy grande y la exhibición es básicamente sobre la fauna y la flora de la zona.

Uno de los días hice una excursión por el parque Nacional de Tierra de Fuego. Varios de los senderos estaban cerrados, porque había caído mucha nieve, pero pudimos disfrutar de una caminata de unas 6 horas ida y vuelta al hito XXIV (límite con Chile) bordeando el lago Roca. Fue una caminata espectacular, donde conocí un poco más de la vegetación y la fauna de esa zona y donde pude deleitarme con paisajes increíbles, de postal.
Hito XXIV
Trekking alrededor del Lago Roca
Otro de los días pude disfrutar de un crucero en catamarán hasta el faro del Fin del Mundo. Aunque la época en la que fui no era temporada de Pingüinos pude ver muchas aves y lobos marinos, además de disfrutar del paisaje del estrecho de Beagle.
Faro del Fin del Mundo
Lobos Marinos en el Canal del Beagle
Bajando desde el Glaciar
Mi último día en el fin del mundo estuve en la ladera del Glaciar Martial, muy cerca de la ciudad. Allí llegue en un taxi que me llevo desde el puerto. Disfrute de una caminata corta en los alrededores del centro de Ski y después aproveche para tomarme un café en una pastelería muy linda donde venden distintas clases de manjares y bebidas calientes para quienes visitan el glaciar. Baje del lugar a pie hasta Ushuaia por la vía de los autos para poder disfrutar del sol, que se asomó por primera vez desde mi llegada a Ushuaia.



Aunque la primavera es una buena temporada para ir, recomiendan más el verano para poder aprovechar de los senderos en mejores condiciones, lo que permite hacer más actividades. Una semana puede ser un tiempo adecuado para disfrutar del fin del mundo. 

jueves, 16 de julio de 2015

10 lugares para disfrutar del barrio la Candelaria en Bogotá

Vistas de Bogotá
Bogotá es una ciudad pintoresca, con muchísima oferta cultural, llena de gente amable y cargada de historias fascinantes.

Como rola que soy, este blog tenía que tener un top 10 de mis lugares favoritos de Bogotá. Muchos de ellos los fui conociendo durante mis años de universidad, en los que varios de mis amigos de otros países se quitaron el miedo a viajar a Colombia y se animaron a descubrir la linda Bogotá. Muchos de estos lugares fueron descubiertos por casualidad.

 1. La mejor chicha de la Candelaria: Si bien la Candelaria es conocida por ser uno de los barrios más tradicionales y antiguos de la Capital Colombiana, ningún turista o visitante debe irse de Bogotá sin probar la bebida tradicional indígena. La Chicha es una bebida alcohólica que se obtiene de la fermentación del maíz. La mejor es la que venden en “Donde la abuela”. Justo antes de comenzar la calle del Embudo para subir al chorro de Quevedo en la segunda puerta de madera hacia el cerro se encuentra esta Chicheria. La abuela lo atiende a uno y le vende una jarrita o un totumo para que uno junto a dos cervezas para mezclarla (si a uno le gusta) disfrute del altillo de madera lleno de notas y grafitis que van desde la pared hasta el techo, donde todos los visitantes han dejado su huella en esta chicheria Bogotana.
La Chicha de la Abuela

2. El callejón de las brujas: En plena plaza del chorro de Quevedo se encuentra “El callejón de las brujas”. Un antiguo y pequeño pasaje donde en épocas de la colonia las mujeres vendían hierbas, frutas y verduras, lo que le da el nombre a este pequeño rincón de la plaza.

 3. La Puerta falsa: Este año la puerta falsa cumple 200 años. Es el restaurante/cafetería más antiguo de la ciudad. Allí se reunían los rolos más rolos de la ciudad y le dieron el nombre a este lugar, que queda justo al frente de uno de los muros laterales de la catedral de Bogotá, donde justamente se puede observar una “puerta Falsa”. Aquí pueden disfrutar de los mejores tamales bogotanos acompañados de un delicioso chocolate santafereño y como postre una crespa o una deliciosa cocacada.

Edificio Calle del Sol
4. Movida Cultural: Si a usted le gusta la movida cultural y le llama la atención descubrir espacios donde la música, la poesía y una buena comida se mezclan, mi recomendado es “La Aldea”. Esta es una casona antigua ubicada muy cerca de la estación de Transmilenio de Las Aguas donde se presentan banditas y cantautores, además de ser galería de arte. Es un lugar muy rustico, donde se come bien (hay opciones vegetarianas) y de muy buen precio, además tiene un ambiente muy alegre y la atención es excelente. Vale la pena pasar a ver la estructura antigua y rustica de la casa, si no tienen tiempo de quedarse a algún concierto. La dirección exacta Cll.17 # 2-77

5. Una autentica plaza de mercado: Subiendo hacia el oriente muy cerca al chorro de Quevedo, se encuentra la Plaza de Mercado la Concordia. No es muy grande, pero es una pequeña muestra de cómo funcionan las plazas de Mercado en Colombia. Al entrar se puede ver al “Divino Niño”, protegiendo a todos los vendedores en medio del pasillo en el que se pueden ver frutas, verduras, hierbas y si uno está de buenas empanadas de ajiaco o sancocho (nunca me atreví a probarlas). El colorido, la amabilidad y la disposición del mercado, lo hacen sentirse a uno en medio del campo.

La Totuma Corrida
 6. Calor rustico con aroma a café: Un lugar un poco excéntrico, en pleno límite de la Candelaria con la localidad de Santafé es el “Café Hibrido”. Su fachada azul se destaca por tener un maniquí desnudo que se asoma como saludando a los transeúntes. Es una casona antigua, muy acogedora, con una chimenea inmensa espectacular. Venden variedad de cafés, licores y jugos. También tiene galería de arte. Si quiere un descansito después de tanto paseo, en un lugar diferente, este es el sitio perfecto.

7. Museo del Florero: El museo del Florero es un museo que por lo general no se menciona en las guías turísticas y que tampoco es muy conocido por los habitantes de la ciudad, pero que es un símbolo importantísimo de nuestra independencia. Cuando lo visité, me encanto, porque a diferencia de otros museos, este tiene un formato muy interactivo, en el que podemos conocer mucho mejor la historia de la independencia de Colombia. Una de las salas del museo cuenta con hamacas en las que uno puede acostarse y ver proyectado en el techo, videos explicativos sobre el acontecimiento del grito de independencia. El florero como tal, no es gran cosa, es más bien feo, pero el museo vale la pena visitarlo
Callejón de las Brujas

8. Edificio Calle del Sol: Nosotros los colombianos pensamos que en comparación a otras dictaduras de América Latina, la nuestra no fue tan complicada y sangrienta, sin embargo la historia de las calles de La Candelaria cuenta otra cosa. Este edificio, ubicado en la Cra. 3 #11-55, de estilo neogótico (uno de los pocos de este estilo en Bogotá), fue construido en 1917 para albergar una comunidad religiosa, pero que en la dictadura de Rojas Pinilla sirvió como oficinas del SIC o Servicio Colombiano de Inteligencia. Dicen que allí se realizaron múltiples torturas durante la dictadura. Hoy en día es un complejo de apartamentos muy bonito, que vale la pena visitar por su arquitectura que resalta sobre el resto de las fachadas de la Candelaria.

9. La totuma Corrida: Es uno de los mejores lugares para comer en la Candelaria. Su único problema es que no esta abierto los domingos, pero los demás dias de la semana usted puede disfrutar de un delicioso plato de arroz chino o sushui a un precio muy bueno, servido en una totuma y acompañado de una deliciosa limonada con menta. La casa, es una casa antigua de la Candelaria, que queda en la calle del Embudo a medio camino para llegar al Chorro de Quevedo.

Pasteleria Francesa
10. Pastelería Francesa (La Pâtisserie Française Pèche Mignon): Hay gente que se enamora de Colombia y se queda. Eso le paso a este francés, que se enamoro de Bogotá y se quedo. Hoy en día nos deleita con deliciosos postres franceses en el barrio de la Candelaria, que ademas se pueden degustar en una casa colonial antigua que da a la calle donde uno puede disfrutar de las mejores vistas del centro de la capital Colombiana, con sus cúpulas más famosas, Los precios son un poco elevados, pero el sabor de esos manjares, lo vale. Calle 9 # 1 - 95

Las estatuas de Jorge Olave
Como Bonus a este post tengo dos actividades que uno debe realizar al visitar Bogotá. Primero está el imperdible “Septimazo” o paseo por la carrera séptima, realizado por los Bogotanos desde tiempos de la Colonia. Es un paseo que consiste en disfrutar de la parte peatonal de la carrera séptima los viernes a partir de las 5 de la tarde (aunque ahora también se puede disfrutar otros días de la semana). En este paseo usted va a encontrar diferentes muestras de arte, teatro, clown, música, pintura y literatura a lado y lado de la concurrida calle. Además podrá adquirir gran variedad de objetos y comidas en los puestos de los vendedores ambulantes que se acomodan en la calle.

 Por último los invito a descubrir las estatuas de los personajes que realizo el escultor Jorge Olave, fallecido hace poco en Bogotá. Estas estatuas están ubicadas en diferentes lugares de la Candelaria (techos, balcones, ventanas). Estas estatuas cuentan historias de los personajes representativos de la Candelaria, como usted, como yo, como cualquier visitante de la linda Bogotá.

martes, 9 de junio de 2015

¿Qué y dónde comer en Budapest?

Los países de Europa del Este se destacan por tener una gastronomía muy interesante y diferente al resto de Europa. La comida Húngara esta influenciada en su gran mayoría por los pueblos de los Balcanes, la gastronomía Italiana y la gastronomía Turca.

Es un país muy barato, por lo cual es muy fácil encontrar opciones de comida muy completa y bien preparada a precios muy asequibles.

Mercado Central de Budapest
Mi recomendación es que visten el mercado Central de Budapest (Vámház körút 1-3). Este es el mercado más grande de los 5 que se encuentran en la capital Húngara. Se puede visitar todos los días de la semana a excepción del domingo que se encuentra cerrado. Los horarios son: De martes a viernes: de 6:00 a 18:00 horas. Lunes: de 6:00 a 17:00 horas. Sábados: de 6:00 a 15:00 horas.

Allí podemos encontrar además de las típicas artesanías Húngaras, locales donde se puede probar la gastronomía típica de la zona. Yo recomiendo que prueben el  Lángos ( se pronuncia lángosh) que es un pan frito parecido a lo que en Sur América se llamaría sopaipilla o torta frita, hecho a base de harina con levadura. A este pan se le pone encima ajo, crema y queso (el tradicional), aunque algunos llevan jamón, hongos, tomate y otros alimentos que complementan el plato.

Lángos
Es un plato muy rico y muy típico, que se puede probar al visitar el segundo nivel del mercado. Adicional a esto, en la visita pueden deleitarse con la gran variedad de páprikas, típicas de Hungría que venden en los diferentes puestos. La páprika, que proviene del pimentón o morrón, es una especia típica de la zona, con la cual los húngaros preparan muchos de sus platos.

kürtőskalács
Para el postre recomiendo el kürtőskalács. Este es un pastel hecho con una pasa parecida a la del pan que por fuera es crujiente y por dentro es muy suave, que se cocina sobre un cilindro (por lo que queda hueco) que lleva un toque de canela, nueces, azúcar o chocolate espolvoreado sobre la superficie. Es por excelencia el postre húngaro más antiguo.

El kürtőskalács se puede comer en puestos que se encuentran en las calles de Budapest, donde los preparan al gusto del consumidor.


Aprovechen los buenos precios y disfruten de una rica comida Húngara en Budapest. 

viernes, 5 de diciembre de 2014

El día que decidí ir a Egipto

La idea del viaje a Egipto comenzó hace unos años, por allá en el 2010 cuando vivía en Gandía y una noche nos encontrábamos reunidos en uno de los apartamentos para estudiantes en que vivíamos, con mis amigos. Estábamos organizando nuestra próxima aventura juntos, ya que en esa época poco importaban los días de clase, o las responsabilidades, valía la pena aprovechar cada oferta y escaparse para conocer un pedacito de mundo.
Comentábamos lo genial que sería pasar una noche en el desierto, después de cruzar con camellos hasta una de esas tiendas que muestran en las películas, ya Lezly lo había hecho y nos contaba lo maravillosa que había sido su experiencia en Marruecos. Empezamos a pensar en Egipto y aunque el viaje en ese momento de la vida no se materializo por diferentes circunstancias que nos llevaron a otros destinos, en mi cabeza quedo la idea del camello, el desierto y por supuesto, Egipto.
En el 2012 hice otro intento de organizar un viaje allí, pero el tiempo libre durante la maestría fue muy poco y la situación política allá no se encontraba lo suficientemente estable como para emprender la aventura.
Finalmente en diciembre del 2013 puse en un cartelito de “propósitos para el 2014” mi viaje a Egipto y no me lo saque de la cabeza hasta que compre el tiquete en Junio. Ya las cosas se habían calmado un poco y Egipto se materializaba como aventura. 
Entre Junio y Octubre, meses de planear y organizar mi viaje, recibí un montón de comentarios de sorpresa de la gente que me rodeaba. Mi mama y mi papa siempre me apoyaron, pero mis amigos y algunos de mis familiares estaban realmente preocupados de que yo me fuera a un país donde “había muy poca seguridad”, “los hombres me iban a perseguir por ser una mujer viajando sola o por el simple hecho de ser mujer”, “iban a intentar cambiarme por camellos”, “podía estallar una guerra en cualquier momento”, “estaba el Estado Islámico”, “me iba a dar ebola” y otras tantas barbaridades que no vale la pena mencionar. Una tarde incluso recibí un email de una de mis tías pidiéndome que por favor cancelara el viaje porque era la peor idea que se me había ocurrido y que mejor me fuera para Portugal.
Durante los años en los que gracias a la vida, a el trabajo, al esfuerzo y a la sincronía, he tenido la oportunidad de viajar, he aprendido que todo lo que desconocemos nos puede llegar a generar miedo y ante el miedo tenemos dos opciones: usarlo como motor o usarlo como freno, sin duda alguna a mí me gusta más la primera. Con el paso del tiempo incluso he perdido el miedo a muchas cosas, perdí el miedo a los aviones, a viajar sola, a perderme, a las escaleras eléctricas, a las montañas rusas; y eso lo perdí viajando. Tuve que enfrentarme a mí misma y a cosas desconocidas que al final me generaron más aprendizajes de lo que me hubieran podido generar experiencias que podía vivir si me quedaba en mí casa.
Piramides de Giza

Descubrí que muchas personas se arriesgaban a venir a Colombia, aunque oían lo que los medios decían “Colombia es un país inseguro”, “la guerrilla esta por todos lados”, “en Colombia no se puede viajar porque lo secuestran a uno”, “en Colombia la gente es narcotraficante o hace parte de grupos terroristas” y así, otras tantas afirmaciones absurdas que se escuchan afuera. Muchos de mis amigos se arriesgaron a venir a pesar de lo que oían y leían, a pesar de los prejuicios y los estereotipos que durante años los medios se han encargado de echarnos como bultos en la espalda. Ellos disfrutaron su viaje, conocieron, se desprendieron de las ideas erróneas que pudieran tener sobre este país, se empaparon de la esencia y de la realidad, y se enamoraron de este pedacito de tierra llamado Colombia. 
Lo que nos pasa a nosotros como país, como pueblo, con nuestra imagen, lo que la gente que está afuera no puede comprender porque no vive la realidad que vivimos nosotros; eso pasa en muchos lugares del mundo, en el caso particular de mi viaje, pasa con los árabes, pasa con los musulmanes, pasa con los egipcios en general. 
Por lo tanto decidí hacer caso omiso a cada una de las afirmaciones erróneas que la gente a mi alrededor hacía, decidí organizarme, investigar en páginas donde otros viajeros cuentan sus experiencias (ya habiendo visitado el lugar) y decidí arriesgarme e ir a ver con mis propios ojos Egipto. 
El 2 de noviembre, mientras esperaba en el aeropuerto de Madrid para tomar el vuelo que me llevaría al Cairo, sentí una mezcla de sentimientos un poco complicada de explicar. Por un lado sentía que finalmente y después de varios años con la idea en la cabeza, de 2 intentos de llegar a Egipto, lo iba a conseguir, iba a cumplir mi sueño. Había sido un año largo de trabajo, de muchos cambios en mi vida, de ahorro, de madrugar a las 5:25 am 5 veces a la semana, de no darse ciertos gustos, de conseguir trabajos por otros lados para ahorrar más y de organizar hasta el último detalle antes de partir. Por otro lado, esperaba con mucha ansiedad que la seguridad que siempre había tenido en mi misma y en la idea de que todos los lugares del mundo tienen algo que enseñarnos, se hiciera realidad en esta nueva empresa que comenzaba. Quería darme una lección a mí misma y solo pensaba que si este viaje funcionaba, cualquier otro iba a funcionar por loco, exótico y lejano que fuera.
No voy a contar día a día que hice, porque eso lo voy a dejar para otro momento. Quiero aprovechar que por fin pude sentarme a escribir, para contarles lo que para mí, fue Egipto y lo que mis sentidos pudieron descubrir mientras estaba allí. Seguramente otras personas que hayan ido tuvieron experiencias y visiones diferentes; eso nos pasa a todos y depende mucho de cómo cada uno vive y disfruta su viaje, es por eso que en ningún momento este escrito pretende convencer a nadie de nada, por el simple hecho de que yo no puedo garantizarle a nadie que viaje a Egipto que la va a pasar tan bien como yo la pase y que va a vivir lo que yo viví, mucho menos de que no va a sufrir algún impase, porque jamás estamos exentos de eso. Más bien, quiero aprovechar para invitarlos a que cumplan sus sueños sin importar lo que otros digan o piensen, sin importar lo lejos que sea, sin importar que pasen años intentando llegar a conseguirlos; si su corazón les dice que deben ir a un lugar o deben hacer algo, trabajen incansablemente por lograrlo, porque solo cuando cumplimos nuestros sueños y cuando vivimos el proceso de trabajar por ellos, podemos descubrir la verdadera esencia de nuestra existencia.

El Nilo en el Cairo

El Cairo, la ciudad más poblada de África, 40 millones de personas. En sus calles y edificios del centro se ve el esplendor que tuvo años atrás, en que no había tanto trafico ni tanta gente y en que la situación política y económica del país no lo habían golpeado tanto. Ahora todo se ve un poco más empolvado, hay mucha arena en las calles que llega con las corrientes de aire que atraviesan el desierto. Sin embargo, el Nilo y la vegetación le dan una magia especial a esta ciudad. El Cairo suena a bocinas, a gente conversando, a tráfico, a las llamadas del coran a orar en mezquitas, a las campanas de las iglesias Coptas; es una ciudad que nunca duerme, a cualquier hora hay gente caminando por las calles, autos, locales abiertos, carretas tiradas por caballos y burros. La gente se detiene en las aceras a conversar con los desconocidos o a preguntar alguna dirección. El cairota en general es muy amable y servicial, siempre dispuesto a ayudar.  Por las calles se puede ver a los hombres fumando narguile, jugando parqués, conversando y tomando té en cafeterías que tienen sillas y mesas sobre la acera. Algunos paran en pequeñas fruterías donde venden jugos de frutas y Asir Kasab, la bebida de caña de azúcar típica de Egipto. Las mujeres con o sin velo, con ropa suelta o muy apretada, cristianas o musulmanas, solteras o con sus hijos, recorren las calles mientras van de compras, a estudiar o al trabajo. Algunos se dirigen a bailar en los Markeb, pequeños barquitos que dan una vuelta de 10 minutos en el Nilo y donde se pone música de moda para que la gente baile durante el trayecto.  En la época en que yo fui, la temperatura solo subía al medio día, pero las mañanas eran frías y las noches muy frescas. Aunque parezca increíble y por más de que este al lado del desierto, en invierno cae nieve en El Cairo. Sin embargo, aún no había llegado el frio y el clima me trato bastante bien. 
Podría afirmar que Egipto vive del Nilo y aunque había leído y estudiado sobre eso, verlo en vivo y en directo es muy interesante. Todas las actividades económicas, culturales y hasta políticas, giran en torno al rio desde tiempos inmemoriales. Los antiguos egipcios descubrieron su valor y construyeron su civilización en torno a esta fuente hídrica; lo demás es desierto, que después del petróleo (beneficio económico para unos pocos) y algo del turismo, no genera muchos beneficios para la población egipcia.
Actividades a orillas del Nilo

El Nilo, además de ser la cuna de la civilización egipcia, gracias a la cual debemos gran parte del progreso de la humanidad hasta nuestros días, baña con sus aguas las orillas, donde se formaron pequeños oasis de tierra fértil en los cuales la población, sobre todo al sur del Cairo, en ciudades como Aswan, Efdu y Luxor, viven de los cultivos. Cultivan coco, guayaba y piña con los que hacen unos postres espectaculares; también cultivan patatas, coliflores, dátiles, higos, trigo, cebada, lino y caña de azúcar entre otros. Crían animales como cabras, vacas y cerdos con lo que complementan una alimentación deliciosa y balanceada. Cultivan flores y plantas de las cuales sacan esencias que exportan para la producción de perfumes. Por medio de hidroeléctricas el Nilo les da energía para las ciudades y pueblos de las orillas. Sirve como medio de transporte y comunicación de un extremo a otro del país.  A su alrededor se encuentran los principales templos y construcciones del antiguo Egipto, razón por la cual el Nilo se convierte en una de las principales fuentes de turismo, pues por allí pasan los cruceros que transportan a miles de turistas al año que van a visitar las maravillas de Egipto. 

Contrastes del Nilo en Aswan

Me quedo corta si trato de expresar la monumentalidad y majestuosidad de los templos y complejos arquitectónicos de los antiguos egipcios. Es impresionante imaginarse cuando uno está allí, frente a las inmensas piedras, que eso fue construido hace miles de millones de años, por seres humanos que no contaban con con la mitad de la tecnología que tenemos hoy en día, y que aun así eran tan inteligentes e ingeniosos que lograron que sus inventos y su forma de organización traspasara la barrera del tiempo y el espacio para hoy en día seguir influenciándonos y enseñandos.
Templo de Hatshepsut

Durante mi aventura, me sentía como en una de esas historias de Indiana Jones, mis ojos se llenaron de hermosos atardeceres, de los colores de la vegetación exótica y del contraste que marcaban las aguas del Nilo, el oasis y el desierto. Tuve la suerte de contar con tres espectaculares guías: Bito, Amru y Mohamed, que compartieron todo su conocimiento y su amistad conmigo, se aguantaron mis preguntas y me llevaron a recorrer las calles, cosa que no hacen con todos los turistas, pero algo en lo que yo insistí porque considero que solo así es como podemos darnos una impresión de la realidad de un lugar, conociendo la gente. En las calles pude ver cómo vive la gente, que come, que actividades realizan, como se tratan unos a otros. Vi la pobreza y la riqueza llevadas a los extremos, en un país donde la clase media está por extinguirse y en el cual los problemas políticos han llevado a que la gente tenga miedo de viajar allí, razón por la cual el turismo, una de las principales actividades económicas de la zona ha bajado mucho y ha generado algo de empobrecimiento. Descubrí los contrastes de las dos religiones predominantes en Egipto: Los Musulmanes y los Cristianos Coptos, que para mi sorpresa y durante las últimas revoluciones, se protegieron unos a otros, como muestra de tolerancia y de respeto con la que conviven a diario. En las revoluciones a la hora de la oración los cristianos hacían un círculo alrededor de los musulmanes protegiéndolos de los militares mientras ellos extendían sus tapetes y rezaban. Cuando atacaban las iglesias coptas, eran los musulmanes quienes se enfrentaban a los militares haciendo un círculo alrededor de estas construcciones para impedir que las quemaran o las destruyeran. Cuando oí esta historia, de la boca de un musulmán y de la boca de un cristiano copto, comprendí cuan equivocados están los medios acerca de muchas de las cosas que muestran sobre Egipto y cuanto tiene este pueblo que enseñarnos a nosotros en valores como el respeto y la tolerancia a las ideas y creencias del otro. Ojala pudiéramos ver esto reflejado en otras instancias de nuestra sociedad ¿no?

Mezquita de Alabastro - El Cairo

Del Ebola y el estado islámico solo puedo decir que leyendo, buscando fuentes más confiables y mirando un mapa, cualquiera hubiera podido descubrir que ninguna de las dos era un peligro inminente en mi viaje.
Y por último para terminar esta historia debo confesar que fui un bicho raro. Pocas veces se ven mujeres solas viajando a países como este. Yo tampoco veo hombres con turbantes en las calles de Bogotá con frecuencia y si los viera los miraría con mucha curiosidad, tal vez con la misma con la que miraban a mí. Debo decir que aunque yo era un bicho raro jamás me sentí irrespetada, jamás me sentí insegura, jamás me trataron mal, nadie trato de sobrepasarse conmigo y nunca sentí peligro. Andaba con camisetas de escote y manga corta, use maquillaje, tuve la cámara colgada en el cuello todo el tiempo y no me paso nada! Hay cosas con las que se debe tener cuidado cuando se viaja a Egipto igual que en cualquier lugar del mundo. No hablar con desconocidos, no dejarse embolatar por los vendedores que siempre quieren ganar más, saber cómo funciona el tema de las propinas, preguntar las condiciones de todo servicio que uno adquiera antes de tomarlo, tomar con calma y cabeza fría cualquier problema que se pueda presentar y confiar en el instinto….por lo demás, uno puede estar seguro y tranquilo!
Solo me queda por decir que inviertan en viajar, porque no hay dinero mejor invertido, que produzca más aprendizajes, más enseñanzas y más satisfacción que viajar. Solo cuando viajamos nos quitamos la venda que tenemos en los ojos y comprendemos la realidad del mundo en el que vivimos, un mundo para todos, un mundo de todos y que todos tenemos derecho a conocer!


miércoles, 5 de noviembre de 2014

Crónica del último dia en Egipto

Karnak
Salimos por la mañana del barco rumbo al complejo de Karnak, un conjunto de templos construidos por diferentes faraones en honor a la Triada de Tebas. Karnak que se alza imponente detrás de un camino de carneros a lado y lado; es el segundo complejo de templos mas grande del mundo. El dios Amon-Ra salia de este templo durante la época de la inundación en unas barcas por el Nilo con rumbo a Lúxor para visitar a su esposa. De vuelta volvían con las barcas al hombro por la avenida de las esfinges, de aproximadamente 4 km que une los dos templos y que aun hoy en día se puede ver.
Calle de Esfinges
Salimos de Karnak a un palacio de esencias. El 30% de lo que Egipto produce de esencias naturales extraídas de plantas y animales, se exportan, para que al mezclaras con alcohol se obtengan los perfumes que usamos, por supuesto los más populares y caros del mercado. Me hicieron un masaje con sándalo y menta y aprendí sobre las esencias medicinales y aromáticas más importantes, todo un descubrimiento en este lugar que no dejaba de sorprenderme.

Antes de salir al Cairo
 De ahí fuimos al templo de Lúxor, el ultimo templo que iba a visitar en este viaje. También fue construido por partes por diferentes faraones y por algunos pueblos que conquistaron Egipto. En algunas de sus paredes se puede ver como los cristianos cubrieron de yeso los bajorrelieves egipcios y pintaron escenas de su religión sobre las paredes del templo. Almorcé con Mohamed y me despedí de él, mi gran guía en el sur de Egipto.

Mi vuelo salia a las 6 así que tuve un par de horas para visitar un mercado y regatear a muerte algunas artesanías, porque en Egipto no hay precios fijos para esos productos y el valor de las cosas depende de cuanto quieran ganar ellos y de la cara que le vean a uno.

Habitación Churchill - Mina House
 Luego espere un rato en una cafetería y me llevaron a las 4 al aeropuerto para tomar el avión al Cairo.

Al Cairo llegue a las 7 y Amru me estaba esperando, fuimos al hotel a dejar las cosas y luego de comer algo me llevo al hotel más antiguo de Egipto, el Mina House donde se han quedado personalidades muy importantes del mundo entre ellos Churchill y Montgomery, en honor a quienes pusieron el nombre a las 2 suites mas importantes del lugar y que tienen vista privilegiada a las pirámides de Giza. Pude visitar la habitación de Churchill y dar un paseo por el lugar con una historia de mas de 100 años y una espectacular muestra de la arquitectura y decoración islámica. Con la suerte de que en el hotel me encontré con Hassan El Raddad actor de películas egipcias como "la señorita Mami".

Volví al hotel a empacar y el domingo muy temprano salio mi avión del Cairo a París para iniciar otra aventura en otro lugar del mundo. Solo me queda por decir: ¡Gracias Egipto por tanto!